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Almohadas: tipos, precios, su cuidado. Guía útil de la almohada 2018-08-27T10:56:28+00:00

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Almohadas: tipos, precios, su cuidado. Guía útil de la almohada

Si estás leyendo esto es porque no te acaba de convencer tu almohada. Algo bastante habitual por otro lado, ya que por regla general la compramos guiados por nuestro instinto o porque alguien nos la ha recomendado, pero desconocemos la técnica para hacer la elección adecuada.

Queremos ayudarte a elegir tu almohada ideal que, junto con el colchón, es la pieza clave para conseguir un descanso reparador y sano.

El mundo de las almohadas es tan amplio que a menudo es difícil elegir. Las hay para todos los gustos, con rellenos naturales o sintéticos, con texturas más firmes o mullidas…

Para hacer más fácil tu elección y sobre todo, para mostrarte las mejores opciones, hemos elaborado una completa guía.

Guía para elegir almohada

Almohadas de viscoelástica

Están fabricadas con un tipo de espuma sintética que se adapta perfectamente a la forma del cuello y cabeza.

Su rango de precios depende de los tratamientos que lleven, de su funda y de la marca. Las hay con aloe vera, carbono activo… y también suelen llevar diferentes tipos de funda.

Podemos comprarlas a partir de 20 € y hasta más de 100 €. Hay muchas calidades y tratamientos.

Las almohadas de viscoelástica son en la actualidad las más populares y, lo cierto es que resultan muy cómodas si encontramos una con la firmeza y sensación adecuada para nosotros.

Su capacidad para amoldarse a la forma del cuerpo. Ideales si necesitamos una almohada firme y nos gusta dormir de lado. Son las más recomendadas si tenemos dolor de cervicales o cuello.

Por la calidad de sus materiales duran bastante tiempo en buenas condiciones.

Para muchas personas son demasiado duras y no consiguen acostumbrarse a ellas.

Son bastante calurosas y no se pueden lavar en la lavadora.

Al igual que las almohadas de gel, en algunos casos pueden emitir son un olor químico poco agradable.

¿Sabes que hay almohadas de viscoelástica por tallas? Si te gusta dormir en una almohada de viscoelástica pero la que usas te resulta demasiado alta o baja, puedes sustituirla por otra de la talla apropiada.

Si vives en una zona calurosa te recomendamos que optes por una almohada de viscoelástica preparada para disipar el calor. Verdaderamente, funcionan.

Muchas de ellas tienen un tacto pluma que no hace pensar que es una almohada de viscoelástica. Por eso, insistimos en que debes probar hasta encontrar la tuya.

Almohadas de fibraAlmohadas de fibra

Generalmente son de poliéster, un material mucho más económico que abarata el precio de la almohada.

Las más sencillas se pueden encontrar desde 10 € . El rango de precios es muy variable y suele depender del tipo de fibra que se emplee para su fabricación.

Existe un tipo de almohada de fibra hueca de poliéster siliconada, que resulta ideal porque lleva un tratamiento antiácaros y antihongos. Además, la calidad de la fibra se nota, son muy higiénicas y resultan suaves.

Este tipo de almohadas suele rondar los 40 €  algunas superan los 80 € .

Pueden lavarse cómodamente a máquina y son las más económicas. En el punto que dedicamos a la limpieza de la almohada, te contamos cómo hacerlo para alargar su vida útil.

Son hipoalergénicas, lo que las hace perfectas para quienes sufren alguna alergia.

Su uso continuado hace que pierdan consistencia fácilmente y la adaptación al colocar la cabeza es menor que en otras. El relleno tiende a estropearse antes, por lo que duran menos.

Al igual que con las almohadas viscolásticas puedes comprarlas por tallas y elegir la que se adapta a ti. La talla viene determinada por la altura de la almohada.

Recomendamos que la almohada sea de fibra hueca siliconada de gran densidad. De este modo, ofrece mayor soporte a cuello y cervicales y su vida útil es mayor.

Almohada firmeza intermedia por tallas Dokhand

Muchas personas no encuentran su almohada ideal porque no les agrada la sensación de la viscolástica y las almohadas de fibra no se acomodan a la consistencia que su cabeza y cuello necesitan.

En Dokhand hemos diseñado una almohada con forma y medidas ergonómicas, que asegura una postura natural y anatómica al dormir.

Es una almohada capaz de amoldarse a la forma de dormir de cada uno ofreciendo gran confort. Cuando dormimos de lado, el hombro y el cuello quedan acoplados a la perfección y el brazo tiene libertad de movimientos.

Lo mismo sucede si nos damos la vuelta y dormimos boca arriba. La cabeza y zona cervical apoyan en la parte central de manera óptima.

No es de viscolástica ni de fibra, sino de un material mixto que combina lo mejor de ambas cosas: la consistencia necesaria con un tacto medio muy agradable.

Está disponible en 5 tallas, que corresponden a 5 alturas: 10, 11, 12, 13 y 14 cm respectivamente. Así, cada persona encuentra su talla ideal.

Su precio es 35€ unidad o puedes comprarlas en pack de 2 a 60€ /pack. Además del ahorro la ventaja es que puedes elegir la talla de cada una y confeccionar el pack a tu gusto.

Almohadas de firmeza intermedia por tallas Dokhand

Almohadas de firmeza intermedia por tallas Dokhand

Almohadas con gel

Son almohadas de viscolástica, látex o una mezcla de ambas que incorporan una fina capa de gel en una de sus caras para enfriarlas.

Las encontramos de todos los grosores y firmezas y si eres una persona calurosa, debes considerarla como tu posible almohada ideal.

Su precio medio es algo más elevado que las de viscolástica por el gel que llevan incorporado.

Son más frescas en verano y en invierno, podemos darles la vuelta y dormir por la cara que no lleva gel.

Son bastante resistentes, por lo que conservan sus cualidades durante mucho tiempo.

Si son de cierta calidad suben bastante de precio y no se pueden lavar. Para preservar sus cualidades, es fundamental ponerles una funda transpirable.

Son almohadas que pueden llegar disminuir la temperatura hasta en 4ºC, por lo que son ideales para el verano. Pero es importante que usemos una funda exterior transpirable que asegure el paso del aire. De otro modo, estaremos perdiendo las cualidades de la almohada.

Almohadas anatómicasAlmohadas anatómicas

Están diseñadas para garantizar el soporte necesario a cuello y cabeza para que la columna quede perfectamente alineada. Suelen indicarse para personas con dolores de cuello o cervicales.

Por regla general son de viscoelástica, ya que es el material que mejor se adapta y permite eliminar los puntos de presión.

La almohada anatómica por excelencia es la cervical. Su forma más habitual es cuadrada con diferentes niveles o con rebaje especial para la cabeza. Pero también las encontramos en forma de mariposa, concha e incluso cilíndrica.

Sus precios van desde los 50 €  hasta más de 100 € , dependiendo del tamaño y modelo.

Permite que la zona cervical se relaje al estar en una postura correcta que, a su vez, mejora el flujo sanguíneo. El peso de la zona se reparte por igual y desaparecen los puntos de presión.

Las almohadas con forma cuadrada y rebaje sólo permiten dormir boca arriba y en la misma postura toda la noche. Puede ser difícil acostumbrarse a ellas y, en algunos casos, resultan agobiantes y algo duras.

Elige una almohada anatómica que te permita cambiar de postura durante el sueño. Las que tienen forma de concha o mariposa suelen ser las más indicadas.

Y sobre todo, asegúrate de que la almohada es de tu talla. Sólo así podrá adaptarse a tu morfología y ofrecerte el soporte necesario.

Almohadas de plumas

Son bastante agradables por su tacto suave y ligero. Están elaboradas con plumas, plumón o una combinación de ambas. Esto hace que tengan la propiedad de controlar la temperatura de manera más efectiva, siendo protectoras en invierno y lo suficientemente transpirables en verano, aunque algo calurosas.

Su precio se sube con respecto al resto de almohadas. Podemos encontrarlas a partir de 50 € .

Una estructura moldeable y suave que las hace ligeras y agradables.

Deben evitarse en caso de alergias y requieren un mayor esfuerzo para mantenerlas en condiciones óptimas, normalmente requieren limpieza en seco.

Son calurosas y no se recomiendan para personas con dolor de cuello o cervicales, ya que no ofrecen un soporte adecuado.

Si estás acostumbrado a dormir en este tipo de almohadas y te gustan, ya has encontrado tu almohada ideal. Si aún estás buscando la tuya, no te recomendamos esta opción porque no suelen ofrecer un soporte que se adapte a nuestra morfología.

Por otro lado, en 2014 un estudio del Hospital Universitario Vall d’Hebron, mostró que su uso podía provocar fibrosis pulmonar.

Almohadas de látex

Puede ser tu almohada ideal si te gustan las almohadas suaves pero que, a la vez, proporcionan un buen apoyo para la cabeza y cuello. Tiene un tacto que gusta mucho a algunas personas.

Sin embargo, cada vez encontramos menos en el mercado porque en igualdad de condiciones, la viscoelástica se amolda a mayor número de personas. Además, hay mucha gente alérgica al látex, tanto natural como sintético.

También encontramos almohadas que llevan una mezcla de látex y viscoelástica, consiguiendo productos muy buenos tanto en lo referente a su adaptabilidad como en lo que se refiere a su sensación.

Su rango de precios y sus tratamientos son muy similares a los de las almohadas de viscoelástica.

Aportan un excelente soporte para cabeza y cuello. Resultan cómodas y en algunos casos, alivian el dolor de espalda.

Algunas personas las encuentran demasiado firmes. No son lavables y si no están bien tratadas, pueden ser un foco de hongos y bacterias.

Desprenden un olor que no es tóxico pero puede resultar desagradable para algunas personas.

Prueba una almohada de látex si no te gusta la sensación de la viscoelástica pero buscas un plus en cuanto a soporte en cuello y cervicales.

Ten muy presente que no eres alérgico al látex y usa siempre fundas impermeables pero muy transpirables.

¿Cómo sabemos cuál es nuestra talla de almohada?

Cómo sabemos cuál es nuestra talla de almohadaHasta hace poco las medidas de las almohadas se hacían de manera estándar en base al ancho de la cama. Después se les atribuía la característica de blanda o dura y poco más.

Existía la tendencia de mezclar criterios estéticos con criterios ergonómicos. Afortunadamente, en la actualidad las almohadas se fabrican en base a criterios anatómicos y la estética ha quedado en un segundo plano.

Hoy sabemos que una almohada que se adapta a nuestra morfología y forma de dormir es la mejor opción. Por eso, hay almohadas que se presentan en 5 alturas distintas.

Para elegir la talla adecuada necesitamos considerar 3 factores:

  • Nuestra complexión de hombro
  • Postura al dormir
  • Firmeza deseada

En Dokhand hemos desarrollado un método sencillo y eficaz para identificar la medida de tu almohada sin necesidad de salir de casa.

Tan sólo tienes que tumbarte en la cama en la posición en la que suelas dormir, sobre una almohada bajita.

A partir de ahí, ve introduciendo bajo ella toallas. Una, dos… las que necesites hasta encontrar la altura con la que te sientes a gusto.

Por último, mide con un metro los centímetros y elige la talla que coincide.

El objetivo sea cual sea nuestra postura o gustos en cuanto al tacto y forma, es que la almohada ofrezca un correcto soporte a cabeza y cuello.

También debemos saber que si dormimos en pareja es conveniente utilizar dos almohadas cada una de su talla porque no hay dos personas idénticas. Cada miembro de la pareja necesita usar una almohada que sea de su talla y gusto.

Cómo se lava y cuida la almohada Cómo se lava y cuida la almohada

Cuidar la almohada implica que alargamos su vida útil y le sacamos el máximo partido. Vamos a verlo:

Es el tipo de almohada que emplean las personas alérgicas y aquellas que sudan mucho o tienen tendencia a salivar demasiado durante la noche.

Por ello, es conveniente saber cómo se cuidan para que mantengan sus propiedades y alargar así su vida.

Pueden lavarse cómodamente a máquina y son las más económicas. Son hipoalergénicas, lo que las hace perfectas para quienes sufren alguna alergia. Bien cuidadas pueden durar de entre 2 a 4 años.

Lavarlas es muy sencillo:

  • Antes de meterla en la lavadora, enróllala muy bien y átala con un trozo de tela del mismo color, para evitar que destiña.
  • De este modo, evitarás que la almohada se deforme y que las fibras se rompan.
  • Para evitar problemas, te recomendamos que uses el programa de ropa delicada y un detergente suave.
  • Nunca centrifugues.
  • Lava cada almohada por separado.
  • Puedes usar la secadora perfectamente o bien secarla al aire libre.

Su uso continuado hace que pierdan consistencia fácilmente y la adaptación al colocar la cabeza es menor que en otras. Por eso, cada día al hacer la cama, múllela muy bien para que las fibras se mantengan en buen estado y no se rompan.

Las almohadas de viscoelástica no pueden lavarse porque se degradan y además, no secan. Debido a la gran cantidad de almohadas de este tipo que existen en el mercado, te recomendamos que consultes la etiqueta del fabricante para saber cómo debes cuidar la tuya.

La mayoría traen su propia funda que las protege perfectamente. Sin embargo, hay que lavar la funda con cierta frecuencia para alargar la vida útil de la almohada.

Aparte de la funda de la ropa de cama, podemos optar por ponerles otra funda protectora. Siempre de tejido transpirable y natural. Así, evitarás que el roce u el uso la manchen. Para mantenerla en buenas condiciones te recomendamos que ventiles a diario la habitación y le pases la aspiradora al menos una vez cada quince días.

También deberíamos darles la vuelta de vez en cuando. Aunque si lleva cara de invierno y de verano, sólo tendrás que hacerlo en función de la temperatura que desees obtener.

Sus cuidados son idénticos a los de las almohadas de viscoelástica. Te recomendamos que mires siempre la etiqueta del fabricante.

Los cuidados de este tipo de almohadas son iguales a los de las de viscoelástica y látex, con una excepción.

No debes darles la vuelta porque, en el caso de las de gel, perderían su efecto de frescor y, en el caso de las anatómicas, su forma diseñada para cumplir con su función ergonómica.

Tienen un tacto suave y ligero porque están elaboradas con plumas, plumón o una combinación de ambas. Esto hace que tengan la propiedad de controlar la temperatura de manera más efectiva, siendo protectoras en invierno y lo suficientemente transpirables en verano, aunque bastante calurosas.

Para lavarlas ten en cuenta:

  • Deben lavarse al menos una vez al año, mejor cada seis meses.
  • Asegúrate de que no hay ningún descosido en la funda antes de meterla en la lavadora, así evitarás que se destroce.
  • Si tiene alguna mancha, déjala en remojo aproximadamente una hora en una mezcla de agua oxigenada y vinagre. La mancha saldrá con mayor facilidad y ayudarás a eliminar el color amarillento.
  • Introduce un par de pelotas de tenis junto a la almohada para evitar que las plumas se apelmacen.
  • Utiliza el programa para ropa delicada y usa un jabón líquido también para este tipo de prendas. Nunca añadas suavizante, podría dañar las plumas.
  • Sécala al aire libre sobre una superficie plana.

Fundas para las almohadas

Hay que proteger siempre la almohada con una funda adecuada en cada caso. Si tenemos alergia a los ácaros, debemos optar tanto por una almohada con tratamiento antiácaros como con una funda de características similares.

Por supuesto, debes lavar la funda cada semana al igual que haces con las sábanas. Así, evitarás la posibilidad de sufrir irritaciones, acné o sequedad.

Invisibles a nuestros ojos, los malos olores también juegan un importante papel en la calidad del aire que respiramos cada noche.

  • Las fundas fabricadas con tejidos antialérgicos son necesarias si sufres alergia pero, también son una buena opción para quiénes no la tienen.
  • El aire que respiramos está muy contaminado y cada día aumentan los casos de alergias. Mejor prevenir que curar.
  • Son muy recomendables las fundas que llevan fibras de hilo de bambú. Son fibras naturales y ecológicas, muy cómodas, suaves y anti-bacterianas.
  • Las fundas de algodón son las más sanas y evitan irritaciones. Procura elegir una que lleve protección antibacteriana o antiácaros.
  • Muchas fundas son impermeables y a la vez transpirables, por lo que cuidan tu piel mientras duermes.
  • Existe un tipo de fundas fabricadas con la tecnología Outlast®, que son excelentes por su capacidad transpirable y termorreguladora. Fíjate en la etiqueta para saber si la incorpora.

Eliminar la saliva o el sudor de una funda es muy sencillo, basta con lavarla.

Sin embargo, a menudo el flujo salival o el sudor penetran en el interior. Para evitar tener que lavar la almohada entera, usa fundas con el exterior de algodón y el interior de poliuretano.

Para proteger la almohada de manera eficaz y saludable también te recomendamos una funda de Tencel, un tejido natural con gran capacidad de absorción y transpiración. Se elaboran con una capa muy fina de poliuretano interior que hace que sea completamente impermeable, sin perder su capacidad para transpirar.

  • Se pueden lavar en lavadora como máximo a 60 ºC.
  • No uses lejía.
  • Puedes secarlas al aire o en secadora –a 80 ºC como mucho-.
  • Plánchalas siempre con la temperatura alta porque al hacerlo, eliminas bacterias.

Almohadas para el dolor

Dormir sin almohada o con una demasiado alta o demasiado baja, puede generar dolor de cuello.

Si tienes dolor de cuello debes optar por almohadas que proporcionen un buen apoyo para la cabeza y cuello, sin ser demasiado firmes.

Las almohadas de viscoelástica son sin duda la mejor opción para quienes tienen molestias o dolor en las cervicales, cuello o cabeza.

Al tumbarnos sobre ella se adapta a la forma de nuestra cabeza y cuello. Al mismo tiempo, alivia la presión de esta zona -lo que llamamos puntos de presión- y relaja la musculatura.

Se las llama “almohadas con memoria” porque cuando dejamos de presionar vuelve a su forma original.

Tienen una dureza y firmeza media por lo que se consigue un buen nivel de relajación en el cuello.

Considera la opción de utilizar una almohada cervical, pero ten en cuenta que la mayor parte de las personas no consiguen adaptarse a ellas.

Esto ocurre porque nos obligan a dormir en una única postura toda la noche y, por regla general, todos cambiamos de postura a lo largo del sueño.

Para aliviar el dolor de hombro lo primero es evitar dormir sobre el hombro que nos duele, pero a veces el dolor aparece precisamente porque apoyamos al dormir.

Una buena forma de evitarlo es colocar una almohada desde el pecho hasta la cara, de forma que puedas estirar el brazo, liberando tensión. Otra opción es dormir boca arriba, pero si no es tu postura habitual, te costará hacerlo.

Para aliviar dolores de caderas y rodillas, existen almohadas con un diseño en forma de cuña que puede ser útiles para colocarlas en determinados puntos. Otra opción es colocar una almohada de diseño tradicional entre las piernas para obtener mayor apoyo de las rodillas.

Si la pones debajo de la cadera proporciona cierto grado de amortiguación en la zona. También puedes ponerla entre las rodillas para reducir el estrés del peso de las caderas.

Colocar una o más almohadas debajo de las rodillas ayuda a aliviar el dolor de la ciática, siempre durmiendo de lado.

Almohadas para embarazadas

Son diseños cuyo principal objetivo es aliviar la presión en zonas críticas como la espalda, el estómago, las piernas y el cuello. Puedes elegir entre:

Almohadas para embarazadas

Son perfectas en las últimas etapas del embarazo porque ofrecen un soporte sólido a todo el cuerpo.

Una almohada forma de C es una buena alternativa a la forma de U, que para algunas mujeres resulta agobiante.

Su forma continúa ofreciendo el soporte adecuado para que la cabeza, abdomen, espalda, caderas y piernas descansen correctamente. Y se pueden adoptar diferentes posturas dependiendo de dónde se coloque su apertura.

Tienen forma de tubo y están pensadas para que la embarazada se abrace a ella, de manera que la barriga quede apoyada. Son muy útiles para utilizarse después del parto como almohada de lactancia.

Cuándo hay que cambiar de almohada

Las almohadas no duran para siempre y si te estás planteando cambiar es porque realmente no está buenas condiciones o no es la almohada adecuada.

Puede durar en buenas condiciones más o menos años, en función de su material y de nuestros hábitos de mantenimiento y limpieza.

Por supuesto, debes cambiarla si notas que te produce algún tipo de alergia o irritación.

El analista de textiles de Good Housekeeping Institute, Lexie Sachs, cuenta un truco para saber si la almohada debe sustituirse por otra.

Consiste en doblarla por la mitad y colocar un libro encima de ella un rato. Si al quitarlo vuelve a su forma original, está bien. Si le cuesta hacerlo, es el momento de ir a la tienda y comprar una nueva.

Por regla general la duración de las almohadas es:

  • De viscolástica: Entre 4 y 6 años.
  • De fibra: Entre 2 y 4 años.
  • De látex: Entre 4 y 6 años.
  • Anatómicas: Entre 3 y 5 años.
  • De plumas: de 4 a 6 años.

Almohadas adecuadas

Con independencia de nuestra forma de dormir y gusto personales, una almohada es la ideal para dormir si mantiene la alineación de la columna cervical durante toda la noche con una tensión mínima en músculos, tendones y ligamentos.

El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE), asegura que cada persona debe tener su propia almohada, adaptada a su morfología y postura a la hora de dormir.

La siguiente infografía da información útil sobre este punto.

Posturas para dormir sin dolor

Infografía de Mike Sudal para The Wall Street Journal

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